A veces me creo una mujer libre. Libre de tu influencia, de tu tiempo, de tus palabras. De ti. De todo lo que representas.
A veces quiero saberme ajena a tus silencios, a tus miradas. Ajena a tu vida. Lejana a tu intención.
Y luego te escucho hablar, te escucho callar. Y me reclamo haber cedido al peso del mundo, a la inefable sensación de huir para no quererte. Para no odiarte.
Para no vivirte.
Pasan los segundos. Los minutos.
El tiempo se detiene.
Avanza.
Retrocede.
Es lo mismo.
Es un círculo la vida. Un círculo, una espiral. Es todo y nada en el vacío de un pensamiento. Y llego de nuevo al origen, tras recorrer la vida en un breve instante. Regreso y me doy cuenta que no he huído, que ha sido un intento fallido más.
Que mi supuesta libertad fue un soplo del viento. Que mi rabia por haber perdido no es más que tristeza por no haber ganado. Tal vez porque realmente nunca hubo juego alguno…
Me veo a mí misma queriéndote más de lo que intento. Odiándote más de lo que te quiero. Intentando negar todo.
Intentando borrar estas palabras.
Intentando borrarte.
A veces, por breves instantes, extraño no haberte imaginado.
A veces quiero saberme ajena a tus silencios, a tus miradas. Ajena a tu vida. Lejana a tu intención.
Y luego te escucho hablar, te escucho callar. Y me reclamo haber cedido al peso del mundo, a la inefable sensación de huir para no quererte. Para no odiarte.
Para no vivirte.
Pasan los segundos. Los minutos.
El tiempo se detiene.
Avanza.
Retrocede.
Es lo mismo.
Es un círculo la vida. Un círculo, una espiral. Es todo y nada en el vacío de un pensamiento. Y llego de nuevo al origen, tras recorrer la vida en un breve instante. Regreso y me doy cuenta que no he huído, que ha sido un intento fallido más.
Que mi supuesta libertad fue un soplo del viento. Que mi rabia por haber perdido no es más que tristeza por no haber ganado. Tal vez porque realmente nunca hubo juego alguno…
Me veo a mí misma queriéndote más de lo que intento. Odiándote más de lo que te quiero. Intentando negar todo.
Intentando borrar estas palabras.
Intentando borrarte.
A veces, por breves instantes, extraño no haberte imaginado.

