Quiero verte sonreír con ella tal como lo hacías conmigo hace tiempo… con esa sinceridad, con esa complicidad… con toda tu vanidad y tu orgullo por ocultar el secreto más sublime que pudiéramos conocer.Quiero verte abrazarla con la fuerza con la que me sujetabas a mí, con ese miedo de perderme y la resolución de no dejarme ir jamás… con la calidez de una tarde de verano y la promesa de la eternidad.
Quiero verte acariciarla con esa maña con que recorrías cada centímetro de mi piel, encendiendo cada poro, electrificando mis sentidos, dejando tu huella que me atravesaba hasta llegar a mi alma…
Quiero verte besarla con tanta desesperación como besabas mis labios, como si no hubiera un mañana, como si ese beso fuese el último, como si con él se te fuera la vida entera…
Quiero verte amándola sin miedos, sin ataduras, intensamente, con locura. Quiero verte deseándola más que a nadie… más que a mí. Quiero verte entregándote sin reservas, para siempre…
Quiero verte en el adiós, con lágrimas en los ojos, roto el corazón, muertas las ilusiones… con una protesta en el silencio que ensordece al mundo entero. Quiero verte con la resignación entre los pies por lo inevitable de las circunstancias…
Quiero verte… quiero verte… simplemente eso, quiero volver a verte.



